¿Se puede mantener para siempre la curiosidad de los niños?

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“De niños aprendemos con preguntas y en la escuela también. Se ha calculado que un profesor pregunta entre 300 y 400 veces al día. Una pregunta es el instrumento educativo más influyente que existe.” Antonella Broglia

Las preguntas han sido siempre lo que ha movido al ser humano a descubrir y ampliar nuevos horizontes. Si la ciencia es el motor que hace progresar a la sociedad, las preguntas son los engranajes que hacen que ese motor siga funcionando. ¿Qué hubiera sido de la humanidad si alguien no se hubiera preguntado alguna vez si es posible navegar sobre el mar? ¿Podemos imaginar un mundo en el que nadie se hubiera preguntado alguna vez cómo pueden volar las aves?

Todas esas preguntas que han impulsado a las personas a buscar soluciones son lo que Sugatra Mitra llama Big Questions. Este prestigioso investigador experto en educación ha desarrollado un sistema de aprendizaje completo que se basa en hacer grandes preguntas a los niños y niñas. Y ha demostrado que los niños y niñas son capaces de aprender lo mismo o incluso más buscando respuestas a esas Big Questions que aquellos que siguen un programa curricular ordinario en la escuela.

Esto ocurre por lo que el Doctor Francisco Mora, profesor de neurociencia en diferentes universidades del mundo, denomina curiosidad epistémico-específica. Este tipo de curiosidad es propia del ser humano y nos lleva a resolver los conflictos intelectuales que nos producen dudas o preguntas que no tienen una respuesta inmediata y nos empujan a iniciar procesos de investigación de diferente tipo hasta conseguir una respuesta que satisface esa ansiedad por saber más.

Lo curioso de ese sistema es que, tal y como ha comprobado Sugatra Mitra, la respuesta a una gran pregunta nos lleva a realizar nuevas preguntas, con lo cual se produce un ciclo que nos conduce al aprendizaje a largo plazo y al gusto por el aprendizaje autónomo a lo largo de la vida.

Mientras que las lecciones magistrales y la utilización de libros de texto llevan años matando la curiosidad de los niños, la utilización de preguntas que lleven a los niños a iniciar proyectos y procesos de investigación supone una inyección que la convierte en hábito.

No robemos a los niños la oportunidad de encontrar una respuesta antes de que ni siquiera se hayan planteado la pregunta.